El Firefly, modelo compacto de la marca eléctrica Nio, recibirá una mejora significativa en su tren motriz, según documentos publicados por el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT) el pasado 10 de noviembre.
El vehículo mantiene su diseño característico con faros triples en forma de anillo y luces traseras a juego. Sus dimensiones no cambian: 4,003 mm de largo, 1,781 mm de ancho y 1,557 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2,615 mm.
La gran novedad está en su nuevo motor eléctrico TZ160S012, fabricado por Nio Power Technology (filial Xinqiao), que ofrece una potencia máxima de 120 kW (161 hp), un aumento de 20 hp respecto al modelo actual. La batería sigue siendo de 42.1 kWh, con una autonomía de 420 km bajo el ciclo CLTC.

En cuanto a la configuración, el Firefly conserva su tracción trasera con un motor síncrono de imán permanente. En su versión anterior, generaba 105 kW (141 hp) y 200 N·m de torque, alcanzando una velocidad máxima de 150 km/h.
Durante un evento reciente con usuarios, el fundador y CEO de Nio, William Li, adelantó que los futuros modelos Firefly incorporarán una batería de mayor capacidad, al menos un 50% superior a la actual.
Li también confirmó que Firefly no utilizará las estaciones de intercambio de baterías “Chocolate” de CATL, debido a la incompatibilidad entre los sistemas de refrigeración —las baterías de Firefly son líquidas, mientras que las de CATL son por aire—. En su lugar, la marca apostará por las estaciones de carga e intercambio de quinta generación de Nio, aunque su despliegue aún es limitado, lo que podría generar desafíos logísticos temporales.
